JAVIER DÍAZ, “JABITXIN”, SE DESPIDE DEL BOXEO EL 4 DE DICIEMBRE EN A CORUÑA ANTE VALERY YANCHY

03.12.2015 22:21

Cronica enviada por Euskobox

Javier Díaz, “Jabitxin”, se despide del boxeo el viernes 4 de diciembre en el Frontón Riazor de A Coruña con un gran combate cerrado hace semanas. El rival del pequeño guerrero bilbaíno será el zurdo bioloruso afincado en Galicia, Valery Yanchy.

Javier Díaz, a la izquierda, en el pesaje celebrado en la coruña la tarde del 3 de diciembre de 2015

Yanchy, un rival de primer nivel

Jabitxin pondrá colofón a su carrera, después del combate que ganara a Luis Espinosa recientemente en Gallarta, ante un oponente de primer nivel. Yanchy, de 37 años y 1,67 metros de estatura, ha sido campeón de Bielorrusia del peso gallo, y ha disputado en 6 ocasiones el EBU en el peso gallo o mosca, habiéndolo ganado en esta último división ante Andrea Sarritzu en Italia en 2013. En 2014 lo perdió por decisión mayoritaria en Liverpool frente el invicto Satchell.

Para el de Bilbao (37 años, 1,59 metros) será el adiós a casi 3 años de carrera en el boxeo profesional que arrancó en febrero de 2013 en el Palacio de los Deportes de Gijón ante Geisler Iglesias. Después han llegado 16 pleitos (serán 17 con el de Yanchy) con 4 victorias, 11 derrotas y un nulo.

Díaz siempre ha estado listo para pleitear en cualquier lugar ante  el rival que fuera, con frecuencia cediendo peso. Jamás ha acudido al ring con el combate perdido, siempre se ha atado los guantes convencido de que ganaría. Y, fuera quien fuera su oponente, le ha dado la noche, al margen de la decisión de los jueces. Nunca ha perdido por KO.

Díaz, un boxeador con mayúsculas

Bravo, combativo, convencido de sus opciones, Javier Díaz ha sido y será BOXEADOR, con mayúsculas. Se ha ganado la consideración y el respeto de rivales y público. Eso vale tanto como el récord. A Yanchy, a pesar de sus 30 combates con 24 victorias, a pesar de su calidad y enorme experiencia, se le opondrá un boxeador que no va a conservar nada, que va a ganar.

“Siempre tiro para adelante, soy rápido y bastante duro, soy fajador”, se describe a si mismo. Como amateur fue campeón de Bizkaia y de Euskadi en su peso. “En amateur y en neo he peleado con lo mejorcito, hasta con cinco campeones de España, siempre fuera de casa y siempre presentando batalla. Estoy contento por eso, más que por los resultados”.

Dice que en el boxeo de pago “pelear fuera de casa siempre es un handicap y hay que decir que alguna que otra decisión fue más que dudosa”.  Confiesa que “este oficio es muy duro y los años no ayudan”.

Por eso de dedicará a su otra profesión: la carpintería. Y a su familia. Pero es seguro que seguirá en acudiendo al gimnasio, donde es uno de los más queridos.

El 4 de diciembre en el frontón Riazor de  Coruña, y ante un oponente de primer nivel, deja el deporte de las 16 cuerdas un boxeador enorme de menos de 1,60 de altura. Un peso gallo con un corazón capaz de mover a un peso crucero: Javier Díaz.